Historia

Empresa dedicada a la fabricación de sofás y muebles tapizado, de alta calidad, tanto en tejidos textiles como en piel, fundada hace dos décadas, en 1995, cuyos inicios fueron difíciles al empezar de cero, sin una posición en el mercado y sin un nombre. Sin embargo, gracias a nuestro esfuerzo y dedicación y a una plantilla experimentada de más de 100 profesionales, hoy en día TORRESOL es un referente en el sector del mueble tapizado.

Filosofía

Un diseño actual, las mejores materias primas, un cuidado proceso de producción y la última tecnología disponible en el sector se unen para hacer que un sofá Torresol sea algo más que un lugar donde sentarse. Un producto de alta calidad, unido a una filosofía empresarial volcada en el cliente le han dado el reconocimiento y éxito del mercado nacional.

El producto se cuida desde el mismo origen, seleccionando las mejores materias primas y atendiendo al detalle cada uno de los procesos de producción por los que pasa el sofá, donde la innovación y la aplicación de los últimos avances tecnológicos es una constante. Torresol incopora mecanismos y sistemas que facilitan ergonomía y proporcionan el máximo confort al usuario. Todo ello con un cuidado diseño que hace de un sofá Torresol un elemento funcional cómodo y decorativo acorde a la estética del hábitat actual.

Evolución

Nuestra filosofía ha logrado el prestigio de la firma en el mercado nacional. Hoy, Torresol se prepara para consolidad su posición internacional, donde ya trabaja con países como Francia, México o Chile. Para ello, ha ampliado sus instalaciones en 6.000m2, contando en la actualidad con más de 15.000 m2 de instalaciones de producción,  invirtiendo constantemente en nuevas tecnologías, catálogos y logística y trabaja en el diseño de modelos que se adecúen a las necesidades y gustos de los diferentes mercados.

En TORRESOL la calidad se convierte en una filosofía empresarial, aplicada al producto y al servicio.

Calidad e innovación

La calidad del servicio se plasma en el asesoramiento por parte de las redes comerciales, un servicio logístico propio en la distribución del producto y una comunicación fluida con producción de forma que el producto puede adaptarse a las necesidades del usuario, incluso con variaciones sustanciosas de los modelos, un abanico de posibilidades que lleva a la personalización del sofá.